Mitt-Romney MormonEs de conocimiento común ahora que Mitt Romney es mormón, o miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Este tema ha sido el tema principal y central por varias semanas, y mucha gente tiene preguntas acerca de las donaciones financieras de Romney a la Iglesia. ¿Qué son estas donaciones y que es el servicio humanitario de la Iglesia?

A todos los Santos de los Últimos Días (“mormones”) fieles se les pide que paguen diezmos. Esto significa el 10 por ciento de sus ingresos anuales. Aparte del diezmo, cada mes, a los miembros se les pide que ayunen (estar sin comer o beber por dos comidas consecutivas) y donen por lo menos el costo de las comidas a las que han renunciado a su congregación. Estas donaciones son llamadas ofrendas de ayuno. El obispo de la congregación utiliza estos fondos para ayudar a los miembros de la congregación que están teniendo dificultades financieras. Si las ofrendas de ayuno exceden las necesidades de la congregación local, el obispo envía el fondo excedente a la sede de la Iglesia, donde estos fondos son utilizados para el mismo propósito, pero a un nivel mayor.

Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días también son alentados a donar al fondo de ayuda humanitaria. Este fondo es utilizado por la Iglesia para ayudar a las víctimas de la guerra y desastres naturales alrededor del mundo. El cien por ciento de los fondos donados al fondo de ayuda humanitaria de la Iglesia es utilizado para ayudar a otras personas. La Iglesia asume sus propios gastos generales.

Cuando Mitt Romney presentó sus declaraciones de impuestos, se dio una gran cantidad de especulación sobre el monto de dinero donado a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Sin embargo, todas las donaciones de la Iglesia son confidenciales, así que no podemos decir cuánto ha donado Romney a cada fondo. Si él es un fiel pagador de diezmos, es seguro asumir que pagó el 10 por ciento de sus ingresos como diezmo. El resto podría haber sido donado a distintas organizaciones de la Iglesia.

El programa de ayuda humanitaria de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una de los más grandes y mejor organizados de su tipo en el mundo. Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son con frecuencia algunos de los primeros en responder ante los desastres naturales con alimento, ropa, y otros objetos de primera necesidad. También están presentes en los esfuerzos de reconstrucción. El principio fundamental del programa de ayuda humanitaria, así como del programa de bienestar de la Iglesia es ayudar a la gente a ayudarse a sí mismas. La autosuficiencia es un principio rector. La meta principal es satisfacer las necesidades inmediatas de la gente y luego ayudarlos a ponerse de pie tan pronto como sea posible.

Desde el inicio del programa en 1958, 185 países se han beneficiado continuamente de la ayuda humanitaria de la Iglesia. La ayuda es brindada sin tomar en cuenta la nacionalidad o la afinidad religiosa. La doctrina mormona enseña que todas las personas son hijos de Dios y deben ser tratados con amor y respeto. Aunque muchos servicios humanitarios son en respuesta a emergencias (por ejemplo terremotos, innundaciones, guerras y hambruna), otros proyectos son a largo plazo y apuntan hacia la satisfacción de necesidades profundamente enraizadas como el proporcionar agua potable o aliviar las enfermedades.

Proyectos mormones de ayuda humanitaria

“Atmit” en Etiopía

Voluntarios SUD para limpieza después de tornados

Cuidado de la vista humanitara mormona en la India

Obras de caridad SUD

Cualquiera puede donar al fondo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, aunque en su mayoría son los miembros de la Iglesia los que hacen las donaciones. Cinco proyectos en curso incluyen entrenamiento de resucitacion neonatal, proyectos de agua potable, distribución de sillas de ruedas, tratamientos de la vista y vacunas contra el sarampión.

Aunque la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha donado millones de dólares en ayuda y suministros cada año a los países alrededor del mundo, evitan proclamar sus esfuerzos, debido a que no es por eso que se brindó la ayuda. El Nuevo Testamento nos dice que cuando se brinda ayuda para ser reconocido por ello, la recompenza se da en el reconocimiento:

 “Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público” (Mateo 6:2-4).

En el año 2007, periodistas de Haití visitaron la sede de la Iglesia en Salt Lake City. Mientras estaban allí, pidieron a la Iglesia publicar mejor los esfuerzos realizados por ésta en Haití, porque esto elevaría la conciencia de la necesidad actual y alentaría a otros a donar. Tomando en cuenta el consejo anterior, la Iglesia ha tratado de contrarrestarlo con otro consejo encontrado en Mateo, “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16). La conducta de la Iglesia permaneció como siempre había sido, permitir el reconocimiento que lelga de ser un subproducto natural de los medios al notar sus buenas obras, mas que realizar servicios para atraer la atención.