Iglesia MormonaEl año siguiente a la campaña fallida de Mitt Romney para presidente de los Estados Unidos verá el mayor número de mormones sirviendo en el Congreso desde el año 2000. Habrá diecisiete mormones (un apodo para los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) en el congreso a principios de enero de 2013. La mayoría, aunque no todos, son republicanos. Aunque más mormones de los Estados Unidos son republicanos que demócratas, ese número es más pequeño de lo que era antes, con los números aún más pequeños fuera del oeste Mormón y entre los conversos. Dado que el mormonismo es una fe en todo el mundo, hay, por supuesto, mormones en una gran variedad de partidos políticos de todo el mundo.

El aumento de mormones sigue una tendencia general reportada en el Foro Pew sobre Religión y Vida Pública, que señaló que el Congreso es cada vez más diverso religiosamente y menos protestante en general. Hawai eligió a sus primeros miembros budista e hindi al Congreso e incluso Arizona eligió a alguien que marcó “ninguna” como su religión. Los católicos tendrán el 30 por ciento de las bancadas, en una nación que una vez temía la elección de un presidente católico. La diversidad es más común entre las personas que han sido elegidos por primera vez.

Hace cincuenta años, el Congreso era 75 por ciento protestante. Hoy en día es alrededor del 56 por ciento. Los mormones representan alrededor del 2 por ciento del Congreso, y representan el 3 por ciento de la población de los EE.UU. Los católicos, protestantes, y Judíos, sin embargo, tienen una mayor representación en el Congreso de lo que tienen en la nación en su conjunto a muchas otras religiones no están representadas en absoluto.

La campaña 2012 de Mitt Romney representó para muchos, tanto dentro como fuera del mormonismo, que los Estados Unidos estaban más preparados para aceptar al mormonismo como una fe verdadera. La mayoría de la resistencia provenía de la pequeña minoría de estadounidenses que se dedican a atacar a la religión en crecimiento. En general, los estudios mostraron que a la mayoría de los votantes simplemente no le importaba a que religión pertenecía el candidato.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es firmemente no partidista en la política. Nunca respalda candidatos, ni permite a los líderes religiosos de tiempo completo hacerlo. Los líderes de tiempo parcial no pueden sugerir que su aprobación está relacionada con la Iglesia, y no pueden utilizar los recursos, las instalaciones, o las reuniones de la Iglesia para promover sus puntos de vista.

Cuando la Iglesia adopta una postura sobre una cuestión política, lo hace sólo en las cuestiones que afectan la moral, el territorio natural de la fe, o sobre cuestiones que afectan directamente a un gran número de mormones. Toman posturas no partidistas, y, de hecho, sus posturas raras veces, o nunca, se alinean directamente con plataformas de los partidos dominantes, ya que se basan en principios eternos, no en doctrinas partidistas temporales. Por ejemplo, los mormones han tomado una postura de oposición al aborto, pero lo permiten bajo ciertas circunstancias muy graves y poco frecuentes, como la violación o el peligro para la vida de la madre. Esto generalmente no se considera la posición exacta de ninguno de los partidos principales de los EE.UU. En inmigración, han adoptado un enfoque equilibrado que permite la protección de las fronteras pero que anima a al trato humano de los que ya están aquí y una política que protege a las familias de ser separadas. En el ámbito del matrimonio gay, se han opuesto abiertamente a las leyes que permiten la discriminación de los homosexuales en los ámbitos del empleo y la vivienda. Ninguno de estos puntos de vista está directamente alineado con las plataformas partidarias. Ellos no consultan a las plataformas actuales del partido antes de anunciar una postura, debido a que su fuente de orientación es Dios, no el hombre. Los políticos mormones no son instruidos por la iglesia en sus posiciones políticas. Si la Iglesia se acerca a los políticos, lo hace independientemente de la fe y los políticos mormones no son más impulsados a honrar sus solicitudes de lo que lo son otros candidatos. La existencia de Harry Reid, demócrata, y de Orrin Hatch, republicano, es evidencia de la diversidad permitida entre los mormones en el gobierno.

El mormonismo, sin embargo, alienta a sus miembros a ser buenos ciudadanos y a participar en el bienestar de su propio país, ya sea a través de la política o por otros medios. Se les anima a votar y apoyar a los candidatos morales elegidos a través del estudio y la oración personal.

Este artículo fue escrito por:

Terrie Lynn Bittner