Mitt Romney ha hecho mi vida más fácil, y por eso, estoy agradecida. Sus acciones como político han proporcionado un poderoso ejemplo de honor e integridad para todos los estadounidenses. Como mormona (miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) estoy especialmente agradecida de que viva a la altura del mormonismo que él defiende.

mitt-romney-familia-mormonaHe pasado la mayor parte de mi vida explicando, y a veces defendiendo, mi fe. A veces ha sido difícil tolerar las mentiras y verdades a medias perpetuadas por los medios de comunicación y los detractores.

Pero desde que Romney se convirtió en el candidato republicano para las elecciones presidenciales, se ha producido una mejora gradual de la opinión pública. Al ser fiel a las raíces de sus cimientos, ha ampliado la comprensión de quiénes somos.

Era reticente a revelar sus creencias más profundas en el principio. No porque le diera vergüenza o tratara de ocultarlas, sino porque es difícil ver a la religión y a la gente que amas, arrastrados por el fango. Pero, algo interesante sucedió en el camino. Un buen número de personas comenzaron a establecer una conexión entre el hombre y la religión.

Para el momento en que la Convención Nacional Republicana se acercaba, los asesores le decían que tenía que revelar qué lo impulsaba. Y Romney los escuchó. En ese momento, el mormonismo salió en frente y el centro y la profundidad interna que motiva al hombre llegó a ser cada vez más evidente.

Por supuesto, los estadounidenses no se limitan a elegir a un presidente sobre la base de su carácter moral. Pero lo que estos relatos de piedad del mormón Romney han logrado, es incorporar a la religión mormona a la televisión en horario estelar. Para una religión joven que se mantuvo en secreto durante meses como una desventaja política, es todo un logro. Incluso ahora que Romney perdió, la aceptación pública de los mormones puede llegar a ser el legado perdurable de estas elecciones.

A partir de ese momento, las historias del carácter de Romney proporcionaron lecciones para que todos los estadounidenses prestaran atención:

Él ama y valora este país. Él es un patriota con la mano sobre el corazón que cree hasta la médula que Estados Unidos es la tierra prometida con la responsabilidad de dirigir al mundo. Romney defiende lo que JFK dijo: “Cuando mucho se da, mucho se espera”. Él cree que los Padres Fundadores se inspiraron para crear documentos para supervisar la perpetuación de la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Él cree fervientemente en Dios y no tiene miedo de compartir sus sentimientos, pero lo hace con humildad evidente. Cuando dice: “Dios bendiga a los Estados Unidos de América”, no se trata solamente de palabras. Es un hombre de oración que sabe que puede recibir respuestas de Dios. Una de las historias más reveladoras y conmovedoras de la campaña se produjo en un mitin en Red Rocks en Denver, Colorado. El Sr. Ulsterman, de la Ulstermanreport.com escribió un relato conmovedor del evento en la oración silenciosa de Mitt Romney en medio del sonido del trueno:

El gobernador regresa detrás del escenario y está sonriendo y estrechando manos, tomando las felicitaciones de todo el mundo a su alrededor. Está diciendo lo maravilloso que fue. Alguien grita que va a ganar en Colorado y el gobernador se ríe y dice que él piensa lo mismo. Y entonces sucede algo muy interesante. Él se aleja del grupo de personas un poco. Tal vez a 1 o dos metros más o menos. Sólo lo suficiente para tener un espacio para sí mismo. Y suficiente gente nota que el área recibe mucha más tranquilidad, y están tratando de ver al gobernador sin que parezca que están viendo al gobernador. Todos pueden decir como que algo está sucediendo en ese momento. Fue descrito como algo muy tranquilo y de gran poder que se apoderó de esa zona entre bastidores por un momento. Y el gobernador baja la cabeza y cierra los ojos y se pudo ver que toma un respiro lento y profundo y luego lo suelta y dice en voz baja, pero lo bastante alto para que algunos escucharan: “Señor, si es tu voluntad, por favor ayúdame a hacerme digno. Por favor, dame la fuerza Señor”. Y entonces sus ojos se abren, y vuelve a sonreír y reír y dar la mano y a ser el candidato una vez más.

Él declaró valientemente sus puntos de vista morales. Debido a que Romney no tuvo miedo de tomar una posición en contra del aborto, el matrimonio homosexual y la redefinición del matrimonio, otros en el Partido Republicano siguieron su ejemplo. Estos aspectos polarizaron ambos partidos por lo que sus plataformas se hicieron claramente definidas.

Dejó a un lado sus propios intereses para ayudar a otros. En el momento más crucial de la campaña, antes de que el huracán Sandy golpeara la costa este, ofreció su autobús de campaña para reunir suministros y ayudar en los preparativos de emergencia. Fue criticado de inmediato por sus opositores de “politizar” un desastre. Pero él no hizo caso a los detractores y donó comida, dinero y todo lo que se necesitaba. Aquellos que no están familiarizados con la Iglesia SUD no entendían que la mayoría de los miembros con los medios habrían hecho lo mismo, como lo demuestran los 500 misioneros que estaban allí para limpiar inmediatamente después de que la tormenta disminuyó.

Trabajó tan duro como sus voluntarios. Incluso el día de elección, Romney hizo campaña porque él “no puede pedir a sus voluntarios trabajar más de lo que él estaba dispuesto a trabajar”. Los republicanos fueron elogiados por su “juego territorial”, que no suele ser tan fuerte como los demócratas, de acuerdo con Bryn Wees de las Sun News. “Romney mantuvo su entusiasmo hasta el final”, declaró Wees.

Él fue muy amable a pesar de la decepción y la derrota. Después de millones de dólares y meses agotadores de campaña, Romney perdió las elecciones por un margen muy pequeño. Siempre caballero, agradeció y alabó generosamente a todos los que habían participado. Expresó su amor por los Estados Unidos y su gente, y concluyó diciendo: “Yo creo que los principios sobre los que se fundó esta nación son la única guía segura para el resurgimiento de la economía. El pueblo estadounidense ha elegido a un líder diferente y me uno a ustedes a orar fervientemente por él y por esta gran nación”.

Este artículo fue escrito por Jan Mayer, miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Recursos Adicionales:

El Señor Jesucristo en el mormonismo

Creencias mormonas básicas y verdaderos mormones

La Biblia en el mormonismo

Este artículo fue escrito por:

janm